Hola, soy Anto.
Hace algunos años tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: irme de Buenos Aires en busca de otro estilo de vida.
Mi camino con las plantas comenzó antes de llegar al monte. Empecé elaborando mis propias tinturas madre y cosméticos naturales como una forma de cuidar mi cuerpo y explorar otras maneras de gestionar mi salud.
Lo que empezó como una práctica personal despertó en mí una profunda curiosidad por la fitomedicina y los saberes botánicos.
En 2020, mientras ejercía mi profesión como Licenciada en Trabajo Social, renuncié a mi trabajo y emprendí un viaje sin un destino definido. Quería conocer nuevos lugares, pero sobre todo descubrir otras formas de habitar el mundo.
La pandemia cambió esos planes. El viaje se detuvo, pero terminó llevándome a las sierras de Córdoba.
Fue aquí donde las plantas dejaron de ser un interés para convertirse en una forma de vida.
Desde entonces convivo con ellas, las cultivo, las observo, experimento y aprendo de su comportamiento en distintos contextos. Esa experiencia cotidiana, junto con el estudio en fitomedicina y la integración de saberes tradicionales y conocimientos científicos actuales sobre salud, da forma a cada una de mis formulaciones.
Creo que un preparado botánico implica mucho más que combinar ingredientes.
Esta forma de trabajar se refleja en cada formulación, elaborada con responsabilidad, respeto y un profundo compromiso con las plantas, las personas y los animales.
Con el tiempo entendí que Lavanda del Monte es mucho más que un laboratorio botánico.
-Es un espacio de aprendizaje-
A través de contenidos educativos, talleres y distintas propuestas de experiencia personal y vivencial, busca acercar la fitomedicina a la vida cotidiana y acompañar a cada persona en la construcción de una relación más autónoma y consciente con su propia salud integral.
Hace poco se sumó al proyecto una persona muy importante: mi hermano Gon. Después de vivir muchos años en Mendoza y desarrollar sus propios emprendimientos, decidió mudarse a Córdoba. Al conocer de cerca mi trabajo y experimentar personalmente lo que elaboro, comenzó a involucrarse cada vez más en el proyecto.
Hoy impulsa una parte fundamental de Lavanda del Monte. Se ocupa de la estrategia, la fotografía y la tienda online, ayudando a que este proyecto llegue cada día a más personas.
Mientras tanto, yo dedico mis días al estudio, la investigación, la elaboración de preparados y el desarrollo de talleres, una de las partes que más disfruto de este camino.
Juntos trabajamos para que Lavanda del Monte siga creciendo sin perder su esencia.
Creemos que una medicina botánica de calidad no depende solamente de buenas formulaciones. También necesita experiencia viva, conocimiento, coherencia y un profundo respeto por las plantas y por quiénes las eligen.
Gracias por estar acá y por formar parte de este camino.